domingo, 7 de junio de 2009

Día del periodista en Argentina, y primer periódico patrio

Si conocen a algún periodista de Argentina, felicítenlo, ya que hoy, 7 de junio, es el Día del Periodista en Argentina. Y si quieren conocer un poco el origen de esta fecha, pueden leer lo que sigue abajo, para poder hacer algún comentario aparte del “feliz día”.

Gaceta de Buenos Aires, primer número Todo ocurrió en 1938, fecha en que se reunió el Primer Congreso Nacional de Periodistas, en Córdoba. Allí decidieron que cada 7 de junio fuese el Día del Periodista. La fecha no fue elegida al azar, fue en honor del día en que fue fundada la Gaceta de Buenos Aires (o Gazeta de Buenos-Ayres), el 7 de junio de 1810, o sea pocos días después de la Revolución de Mayo, del 25 de mayo de 1810. Fue el primer periódico en ser fundado luego de que el gobierno español dejase de gobernar por estas tierras.

O sea el primer periódico libre, como se dice en el primer número, en una cita: "Tiempos de rara felicidad, aquellos en los cuales se puede sentir lo que se desea y es lícito decirlo", del historiador romano Cornelio Tácito.

El periódico fue fundado por la Primera Junta de gobierno, y salía cada semana. Aquí pueden leer el primer artículo del semanario escrito por Mariano Moreno. Y en este enlace pueden ver varios facsímiles de los primeros números de la Gaceta de Buenos Aires.

Si bien era un órgano del gobierno para comunicar todo lo que hacían, también era un medio independiente. Sobre la libertad de escribir Moreno escribió este artículo el 21 de junio de 1810, del que extraigo palabras muy interesantes para todo periodista:

“Desengañémonos al fin que los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión, y a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo libertad el pensamiento, se seguirán respetando los absurdos que han consagrado nuestros padres, y han autorizado el tiempo y la costumbre.

“Seamos, una vez, menos partidarios de nuestras envejecidas opiniones; tengamos menos amor propio; dese acceso a la verdad y a la introducción de las luces y de la ilustración: no se reprima la inocente libertad de pensar en asuntos del interés universal; no creamos que con ella se atacará jamás impunemente al mérito y la virtud, porque hablando por sí mismos en su favor y teniendo siempre por árbitro imparcial al pueblo, se reducirán a polvo los escritos de los que, indignamente, osasen atacarles. La verdad, como la virtud, tienen en sí mismas su más incontestable apología; a fuerza de discutirlas y ventilarlas aparecen en todo su esplendor y brillo: si se oponen restricciones al discurso, vegetará el espíritu como la materia; y el error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el embrutecimiento, harán la divisa de los pueblos, y causarán para siempre su abatimiento, su ruina y su miseria.

Si quieren leer más, aquí tienen un libro online que contiene detalles sobre todos los números de la Gaceta de Buenos Aires.

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