jueves 23 de junio de 2011

Como se llamaba la plaza de mayo en 1810

¿Cómo se llamaba la Plaza de Mayo en 1810? Es una pregunta que llega mucho a este blog, así que vamos a responderla de forma directa, para que no tengan que bucear entre los artículos.

La que hoy en día es la Plaza de Mayo existe desde la fundación de Buenos Aires en 1580. Así que veamos un poco de historia de la Plaza de Mayo.

Recova de Plaza de Mayo, 1864

Juan de Garay cuando fundo la ciudad de Trinidad puerto de Buenos Aires, dejó trazado el lugar de la Plaza Mayor. Desde los comienzos de la ciudad, la Plaza de Mayo fue escenario de todos los acontecimientos conmovedores de su historia. Esta plaza vio como todas las convulsiones políticas y las fiestas populares más importantes se desarrollaban sobre sus tierras a lo largo de 430 años.

La Plaza de Mayo, como Plaza Mayor, era un sitio multiuso: en ella se llevaban a cabo ceremonias religiosas y oficiales, estaba el mercado, era estacionamiento de carretas, corridas de toros, ejecuciones publicas o cepos de castigo. Pero a pesar de ser tan importante no era mas que un descampado barroso y polvoriento, dependiendo del clima, que recién fue mejorado en 1803 con la construcción de la Recova, de la cual hablaré más tarde.

A lo largo de tantos años es de imaginar que la plaza tubo innumerables cambios, incluso de nombre. En un comienzo era llamada Plaza Mayor y ocupaba menos espacio que ahora, ya que en la mitad norte, frente a la actual Casa Rosada, estaban los jesuitas, desde 1608 a 1665.

Cuando los jesuitas se trasladaron a otro lugar, la zona se transformó en un baldío con los restos de edificios, al que llamaban Plaza de Armas (también Plaza del Mercado) y donde hacían sus alardes las milicias, también ahí se instaló la horca, justo donde hoy esta la estatua de Belgrano, durante más de un siglo fue escenario de las ejecuciones, espectáculo macabro al que asistía mucho público. El resto del terreno de la actual Plaza de Mayo, o sea frente al Cabildo, era paradero de carretas y mercado y era llamado Plaza Mayor. Hay que imaginarse este mercado como muy precario. En un comienzo era “de piso”, o sea, vendían sobre mantas o ponchos y luego se vendía con “bandolas”, que eran unos cajones a modo de puestos de feria.

Casi tan antiguas como la plaza son las palomas, ya en 1755 se tiene que poner una cubierta al balcón del Cabildo a causa de ellas, y los regalitos que dejan detrás de sí.

Recién en 1803 se concretan los proyectos para embellecer la plaza. Se construye la Recova, una magnífica construcción que consistía en dos tiras de 20 locales de largo cada una (10 de cada lado) separadas por un espacio que al año siguiente fue cerrado por un arco central. Los locales tenían su frente hacia ambos lados de la Recova, apuntando 20 al Cabildo y 20 al Fuerte. Quedaba así dividida la plaza. Tenía 11 arcos en cada ala, techo con azotea. A su gran arco central se trasladó la horca, colgándose a los ajusticiados por espacio de varias horas.

La Recova fue la primera galería comercial de Buenos Aires, y estaba ocupada por diversos comerciantes que pagaban entre 14 y 20 pesos mensuales de alquiler. Había vendedores apiñados en la doble fila de cuartitos, ofreciendo de todo para la gente de clase baja, desde ropa hecha hasta monturas. En 1805 el virrey Sobremonte hizo empedrar el camino que iba del Fuerte (actual Casa Rosada) al arco central de la Recova y dispuso que las carretas se dirigieran a otras plazas, la de Montserrat y la de San Nicolas. Durante las Invasiones Inglesas la Recova cobro gran importancia, ya que los ingleses se defendieron desde sus techos y arcos contra las tropas reconquistadoras, y ahí mismo en la Plaza de Mayo se libró la batalla final por la Reconquista.

Gracias a la Recova la plaza quedaba dividida en dos, de un lado la Plaza de Armas o del Fuerte y del otro la Plaza Mayor, que desde 1808 se llamaría Plaza de la Victoria en conmemoración de la victoria sobre los ingleses en 1806. La parte que daba al Fuerte luego de 1810 paso a llamarse 25 de Mayo. En esta parte, justo donde hoy esta la estatua de Belgrano, funcionaba un improvisado mercado de alimentos hacia 1815.

En 1811 aparece otro gran protagonista de la plaza: la Pirámide de Mayo. Su erección fue todo un acontecimiento, ya que se trataba del primer monumento de la ciudad. Se coloca en el centro de la Plaza de la Victoria (manzana frente al Cabildo). En 1856 una comisión encarga a Prilidiano Pueyrredón, la tarea de remozar al monumento. Pueyrredón la eleva a 18 metros y medio y le coloca la estatua de la libertad. A ambos lados de la Pirámide había dos fuentes de hierro, que mas tarde se movieron y actualmente están frente al Teatro Colón.

Recién en 1872 ambas plazas tuvieron un aspecto digno de un paseo. Fue gracias a una comisión de vecinos, que también se encargaban del mantenimiento. El 24 de septiembre de 1873, se inaugura el monumento al general Dr. Manuel Belgrano, hasta 1886 estuvo ubicada en el centro de la Plaza 25 de mayo (frente al Fuerte) mirando hacia el oeste pero luego de esta fecha se la traslada frente a la Casa de Gobierno y dirigida hacia el norte.

Ya en 1883 el intendente de Buenos Aires, Torcuato de Alvear, compra la Recova y la destruye en cinco días, también a los árboles que rodeaban la plaza. Las palmeras que están hoy en la plaza ya estaban desde antes y se ordeno que se las quitase, pero como todos sabrán las palmeras siguen ahí. Así, con la demolición de la Recova las dos plazas quedan unidas en la que se llama Plaza de Mayo. En realidad la plaza continuó dividida por la calle defensa, pero en 1890 ésta se cerró.

Al francés Charles Thays, arquitecto y paisajista, se le deben todas las mejoras en las plazas de Buenos Aires. Les dio jardines con bellas plantas y árboles. Thays actuó en nuestra ciudad desde 1891 hasta su muerte en 1934. A la Plaza de Mayo le realizo un cambio total, se desmontó el terreno, se lo alisó e igualo en altura al de las calles circundantes. Transplantó algunas de las palmeras, llevándolas al Parque 3 de Febrero y trajo de este ultimo algunos plátanos. Le diseño caminitos en cruz y canteros. En 1895 se inauguró el alumbrado eléctrico y en 1904 se le agregaron dos estanques circulares luminosos. En 1913 se excavan sus entrañas para que por debajo de ella pase el subterráneo.

La imagen de la plaza siguió cambiando y mejorando hasta nuestros días, pero ahora solo tenía un objetivo, ser un paseo lindo, no mas mercados, ni carretas, ni ejecuciones, pero sí paso a ser el escenario predilecto de todas las manifestaciones publicas. Muchas manifestaciones se dieron en su suelo, de las más sonadas fue la del 17 de octubre de 1945; hasta la bombardeó la aviación naval en junio de 1955 y finalmente asumiría un nuevo símbolo a partir de abril de 1977 cuando las Madres exigían respuestas sobre sus hijos desaparecidos. Y finalmente con el regreso de la democracia la plaza albergó a miles de personas en 1983, que querían festejar el regreso a la libertad.

Reformas de Thays, 1894

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